La grazia. La belleza de la duda
La grazia
Italia, 2025.
Dirección: Paolo Sorrentino.
Guión: Paolo Sorrentino.
Fotografía: Daria D’Antonioi.
Elenco: Anna Ferzetti, Giovanna Guida, Guiseppe Gaiani, Massimo Venturiello, Milvia Marigliano, Orlando Cinque, Toni Servillo.
Duración: 133 min.
Sinopsis
Mariano De Santis, ficticio presidente de la República italiana, es un veterano político demócrata, humanista y católico, que de repente comienza a dudar sobre varias importantes decisiones, en particular el otorgamiento del indulto presidencial a dos personas que han cometido asesinato, aunque quizás en circunstancias que podrían ser perdonadas, y la aprobación o no de una ley de eutanasia.
El director Sorrentino ha señalado: “De joven, me impactó profundamente El Decálogo de Kieslowski . Una obra maestra centrada por completo en dilemas morales; la trama de todas las tramas, la única narrativa verdaderamente convincente. Más que cualquier ‘thriller’. No creo haber alcanzado ni remotamente la genialidad de Kieslowski, ni la profundidad con la que abordó los temas morales, pero me sentí obligado a intentarlo de todos modos, en un momento histórico en el que la ética a veces parece opcional, esquiva, opaca, o invocada con demasiada frecuencia solo por razones instrumentales.”
La película plantea su conflicto moral sin ofrecer respuestas cerradas, centrándose en la carga emocional y ética que implica. No hay héroes ni villanos, solo un hombre lúcido enfrentado al peso histórico de su responsabilidad. La narración progresa mediante diálogos contenidos, silencios significativos y situaciones en apariencia menores que revelan el aislamiento inherente al poder. El drama se ve aliviado por toques de comedia, y una ironía suave que permite respirar dentro de un conflicto profundamente humano. La puesta en escena de Sorrentino es sobria y contemplativa, alejándose del barroquismo visual de otros trabajos suyos, apostando por una elegancia austera. La cámara enfatiza la soledad del protagonista en espacios amplios y fríos. El director confía en los gestos, las miradas y los silencios como principales vehículos expresivos.
La película se apoya fuertemente en la matizada y poderosa actuación de Toni Servillo, que ofrece un personaje vulnerable y creíble, marcado por el desgaste y la angustia. La estética es contenida, con una fotografía sobria y un montaje pausado que permite que las ideas se desarrollen sin urgencia. La música acompaña con discreción los momentos introspectivos.
Paolo Sorrentino (Nápoles, Italia. 1970) debutó con L'uomo in più en 2001. Le conseguenze dell'amore (2004) y L'amico di familia (2006) fueron seleccionadas en Cannes, donde ganó el Premio del Jurado en 2008 con Il Divo. En 2013 ganó el Oscar con La gran belleza y después dirigió La giovinezza (2016). Luego se volcó a la televisión con la miniserie The Young Pope (2016). En 2018 realizó Loro o Silvio (y los otros), un retrato crítico en dos partes de la polémica figura del político italiano Silvio Berlusconi, a la que siguió una nueva miniserie televisiva sobre temas vaticanos, The New Pope, en 2019. Después vinieron È stata la mano di Dio (2021) y Parthénope (2024). La Grazia constituye su séptima colaboración con su actor fetiche Toni Servillo, que obtuvo la Copa Volpi en Venecia por este trabajo.
Mariano De Santis, ficticio presidente de la República italiana, es un veterano político demócrata, humanista y católico, que de repente comienza a dudar sobre varias importantes decisiones, en particular el otorgamiento del indulto presidencial a dos personas que han cometido asesinato, aunque quizás en circunstancias que podrían ser perdonadas, y la aprobación o no de una ley de eutanasia.
