Reino Unido, Estados Unidos, 2025
Dirección: Chloé Zhao
Guión: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao, sobre novela de la primera. Fotografía: Lukasz Zal. Música: Max Richter. Producción: Amblin Entertainment, Amblin Partners, Book of Shadows, Hera Pictures, Neal Street Productions. Elenco: Jessie Buckley, Paul Mescal, Jacobi Jupe, Joe Alwyn, Emily Watson, Noah Jupe, David Wilmot, Jack Shalloo, Faith Delaney.
Duración: 125 minutos
Hay una exitosa novela de Maggie O’Farrell, y más atrás unos escuetos datos reales detrás de esta película. Los datos reales son estos: William Shakespeare tuvo tres hijos (Susannah y los mellizos Judith y Hamnet). El último de ellos y único varón murió a los once años. Cuatro años después, Shakespeare estrenó Hamlet. La novela de O’Farrell y el guión que escribió junto a la directora Chloé Zhao –de fama previa por Nomadland– no se centra, empero, en Shakespeare sino en su esposa Agnes (o Anne) Hathaway, y su manera de lidiar con una tragedia devastadora.
La historia deja de ser una tragedia literaria y se convierte en una experiencia sensorial del duelo. El centro es la mujer, conectada con la naturaleza, con los ciclos de la vida y la muerte, filmada con respeto, sin juicio, dejando que existan. La cámara no la observa: la acompaña.
La pérdida de Hamnet no se sobredramatiza con discursos ni música enfática. Llega despacio, casi sin aviso, como algo inevitable. El dolor no explota sino que se acumula en los gestos mínimos: una mano que ya no encuentra otra, una habitación que ha perdido su pulso, un silencio que pesa más que cualquier llanto.
Visualmente es una película de espacios abiertos y emociones contenidas. La naturaleza no es mero decorado, sino espejo. Los paisajes rurales reflejan la soledad interior de los personajes, y el tiempo parece dilatarse, como si el duelo necesitara espacio físico para respirarse.
La película no busca la emoción superficial sino algo más difícil: que el espectador habite la ausencia, que sienta cómo el dolor transforma a las personas sin convertirlas en símbolos. Alguien ha dicho ya que la película es una elegía silenciosa sobre lo que queda cuando el amor no tiene donde posarse, donde la idea central es que las pérdidas no se superan: se caminan, día tras día, bajo el mismo cielo.
La película ha sido nominada al premio Oscar en las categorías Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz, Mejor Guión Adaptado, Mejor Banda Sonora, Mejor Diseño de Producción, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Casting.
Chloé Zhao (nombre real Zhao Ting) nació el 31 de marzo de 1982 en Pekín, China. Estudió en Estados Unidos: obtuvo una licenciatura en ciencias políticas en Mount Holyoke College y luego un MFA en cine en la New York University (NYU).
Debutó como directora con Songs My Brothers Taught Me (2015), sobre la vida de jóvenes en una reserva indígena en Dakota del Sur. En 2017 hizo The Rider, historia inspirada en la vida real de un jinete de rodeo que lidia con una lesión grave que obtuvo un premio en Cannes. En 2020 saltó a la notoriedad cuando su película Nomadland obtuvo el Oscar y ella fue premiada como directora: fue la segunda mujer (luego de Kathryn Bigelow) en alzarse con la estatuilla. En 2021 hizo Eternals, un intento de cine de superhéroes en el Universo Marvel. Zhao es conocida por su enfoque naturalista, un estilo introspectivo y realista e historias que exploran vidas marginales y paisajes humanos profundos; a menudo mezcla actores no profesionales con profesionales y trabaja cercanamente con sus personajes y entornos reales para mostrar historias sinceras, humanas y emocionalmente resonantes.