Japón, 2001
Dirección: Hayao Miyazaki
Guion: Hayao Miyazaki. **Música:**Joe Hisaishi. Producción: Studio Ghibli, Tokuma Shoten, Dentsu Inc. Versión en idioma original subtitulada al español.
Duración: 124 minutos
Lo que cuenta El viaje de Chihiro es el tránsito de la pequeña protagonista, una niña de diez años, que se traslada con su familia a la que será su nueva casa. Al tomar un atajo se introducen inadvertidamente en un universo paralelo donde empiezan a ocurrir cosas extrañas. El paisaje es hermoso y aparentemente plácido, y en lo que parecen ser las ruinas de un parque temático hay toda clase de alimentos que los padres de la niña comienzan a devorar. Un niño advierte que deben abandonar el lugar antes del anochecer, porque puede ocurrir algo terrible. Chihiro trata de avisar a sus padres, pero es demasiado tarde: han sido convertidos en cerdos.
Allí comienza una aventura en la que se han querido ver influencias del Lewis Carroll de Alicia. Atrapada en un universo de fantasmas, y acosada por toda clase de seres extraños, Chihiro debe superar una serie de obstáculos para que las cosas vuelvan a la normalidad.
A diferencia de la más clásica animación estadounidense, con su nítido enfrentamiento entre "buenos" y "malos", el animador japonés Hayao Miyazaki propone personajes más complejos y ambiguos, con sus luces y sus sombras. Chihiro nunca está segura de en quién puede confiar y en quién no, y aprende de a poco que la apariencia es lo de menos y que la esencia de un individuo no se define por su aspecto exterior. El Oscar a mejor largo de animación y el Oso de Oro de Berlín parecen haber tomado buena cuenta de esas y otras virtudes.
Miyazaki es un perfeccionista que insiste en tener el mayor control posible sobre su obra: aunque trabaja con todo un equipo de colaboradores, se reserva el derecho al retoque y el detalle final en el dibujo. Sus héroes no son individuos superpoderosos sino personas comunes y corrientes que enfrentan situaciones extraordinarias sin dejar de padecer vacilaciones y miedos. Y a menudo no se trata de héroes sino de heroínas: Satsuki en Mi vecino Totoro, Gina en Porco Rosso, Sheeta en Laputa, un castillo en el cielo, Nausicaa en Los guerreros del viento, la Princesa Mononoke en el relato homónimo y Chihiro aquí. El director ha señalado: "No me gustan los personajes femeninos débiles. En cierta forma, pienso que las cosas se han vuelto un tanto aburridas con tantos personajes masculinos fuertes que son transformados en héroes. En realidad, los hombres hemos perdido la batalla. Son las mujeres las que son fuertes en estos días".
Frente a las técnicas de animación tridimensionales favorecidas por la revolución digital, Miyazaki prefiere los métodos tradicionales. Ha dicho: "Me gusta trabajar a la manera tradicional, a mano. Con los gráficos de computadora se trabaja sobre volúmenes. Nosotros lo hacemos con líneas y contornos. Hace mil años que los japoneses nos expresamos mediante líneas, mientras que los estadounidenses se expresan a través de volúmenes, de la cantidad. En principio no quiero trabajar con la computadora, que utilizo únicamente para mejorar alguna cosa que no se puede hacer a mano. En mis películas todo está dibujado y pintado a mano por mi pequeño equipo, lo que proporciona mejores resultados artísticos que la computadora. Si se fracasa con la computadora es peor que un fracaso manual, se convierte en una catástrofe. Utilicé la técnica de 3D en algunas escenas, pero cuando terminé la película me planteé algunas cuestiones, y no estoy seguro de que volvería a usarla".
Nacido en 1941, Hayao Miyazaki ha estado vinculado al cine de animación desde hace más de tres décadas. A comienzos de los años setenta, su nombre comenzó a aparecer como creador de estructuras escénicas de algunos films de animación muy clásicos de la empresa Toei, y en 1985 fundó junto a Isao Takahata la compañía Ghibli. La creación de Ghibli fue un sueño largamente acariciado por Miyazaki: un equipo pequeño y participativo, donde cada etapa del film es discutida colectivamente. Esta notable El viaje de Chihiro es un buen ejemplo de su nivel de calidad.