Un cabo suelto

Uruguay, 2025.

Dirección: Daniel Hendler.

Elenco: Alberto Wolf, César Troncoso, Néstor Guzzini, Pilar Gamboa, Sergio Prina.

Duración: 95 min.

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marzo

lunes

30

2026

Las ventas comienzan el domingo 29 a las 00:01

Sinopsis

Un hombre cruza una frontera imprecisa entre Argentina y Uruguay y se interna en territorio uruguayo sin que sepamos nada de él. Desde ese punto de partida deliberadamente enigmático, Un cabo suelto, dirigida y escrita por Daniel Hendler, propone una película que es transfronteriza en más de un sentido: no solo por su geografía sino también por su tono, por su manera de desplazarse entre géneros y estados de ánimo sin instalarse nunca del todo en ninguno. El protagonista, Santiago Pallares (Sergio Prina), parece huir de algo —dos policías lo buscan—, pero el film se resiste a la tentación explicativa. Hendler prefiere sostener la incertidumbre como motor narrativo y también como atmósfera. En esa fuga algo azarosa, el personaje encuentra refugio en un free shop fronterizo, un auténtico “no-lugar” que adquiere progresivamente una centralidad inesperada. Allí conoce a Rocío (Pilar Gamboa), empleada del local y figura decisiva en esa tentativa difusa de reinvención que poco a poco empieza a perfilarse. La película se mueve con notable soltura entre registros. Hay ecos de wéstern en ese forastero que llega a un territorio desconocido para reinventarse; asoman destellos de thriller en la persecución inicial; y atraviesa todo el relato un humor ligeramente absurdo, sútil e inteligente, que, en algunos momentos, recuerda tanto al universo de los hermanos Coen como al minimalismo irónico de Aki Kaurismäki, aunque siempre filtrado por una sensibilidad rioplatense muy reconocible. Hendler, sin embargo, evita la cita enfática o el guiño cinéfilo demasiado visible: lo que le interesa no es la mezcla de géneros como ejercicio de estilo, sino la construcción de una atmósfera de deriva donde los encuentros, equívocos y pequeñas casualidades van trazando el mapa afectivo del relato. En ese terreno incierto la película encuentra su mayor virtud. Lo que comienza como una situación caótica —una huida sin explicación, un hombre suspendido entre dos países— se va transformando gradualmente en una forma precaria de armonía. Hendler trabaja con delicadeza los ritmos y los silencios, dejando que la historia crezca en los detalles de su escritura y en la humanidad de sus personajes. Sergio Prina compone un protagonista opaco pero querible, mientras Pilar Gamboa aporta una mezcla de ironía y calidez que termina por inclinar el film hacia un territorio inesperadamente luminoso. Así, Un cabo suelto acaba configurando un pequeño espacio imaginario, una especie de enclave fronterizo donde las identidades pueden suspenderse por un momento y donde la posibilidad de empezar de nuevo parece todavía posible. La película de Hendler propone, con humor elegante y melancolía discreta, una fábula contemporánea sobre la reinvención.

Un hombre cruza una frontera imprecisa entre Argentina y Uruguay y se interna en territorio uruguayo sin que sepamos nada de él. Desde ese punto de partida deliberadamente enigmático, Un cabo suelto, ...

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