Estados Unidos, 1952
Dirección: Roy Ward Baker
Richard Widmark, Marilyn Monroe, Anne Bancroft, Jeanne Cagney, Elisha Cook, Jr., Don Beddoe.
Duración: 76 minutos
El más desesperado de todos en este film es Richard Widmark, que corre a seducir a Monroe poco después de ser abandonado por Bancroft. En ese movimiento ansioso se demora más de lo debido en advertir las claras señales de desequilibrio que precipitan el drama. Fue el primer protagónico de Monroe, que venía haciendo papeles breves en el cine desde varios años antes, y fue también el debut cinematográfico de Bancroft. La realizó con notorio sentido de la síntesis el británico Roy Ward Baker, en un fugaz paso por Hollywood, antes de ratificar su inoxidable eficacia en clásicos cómo La última noche del Titanic o en el terror gótico de las empresas Hammer y Amicus.
Durante el 2025 hicimos dos ciclos dedicados al neo-noir (y ya vendrán más) pero ninguno al noir clásico, así que este mes vamos a reparar esa injusticia. Aunque el género es por lo general identificado con la nocturnidad y las sombras, la verdad es que esas tinieblas se fueron alzando con el correr de los años hasta que el Mal perdió todo pudor y ya no necesitó ocultarse. Es un recorrido alarm...