De facto
Austria, 2023.
Con Christoph Bach, Cornelius Obonya.
Duración: 130 min.
Sinopsis
¿Cómo puede el cine involucrarse y ser cómplice en crímenes contra la humanidad? De facto encuentra la respuesta a esta pregunta en una obra de dos actores, meticulosamente dirigida, con un guión cinematográfico cuidadosamente elaborado y un escenario deliberadamente reducido. Cuatro veces premiada como mejor película y dirección en distintos festivales, el dispositivo cinematográfico minimalista en De facto contrasta fuertemente con el contenido abrumador de las narraciones. La directora Doborac hace de la reflexión en torno a la ética del cine uno de los temas mayores de su filmografía. En un mundo donde las discusiones de los críticos de Cahiers du cinema en torno a la ética del movimiento de cámara de Kapo parecen de otra vida y en el que Hannah Arendt hubiera sido nuevamente acusada de antisemita, es notable que la pregunta sobre la naturaleza del mal se niegue a desaparecer. De facto es una película ardua, difícil, árida y, sobre todo, imprescindible. SELMA DOBORAC Bosnia y Herzegovina, 1982. Vive en Viena y trabaja en los campos del ensayo, el documental, el cine experimental, la fotografía y el arte conceptual. De 2002 a 2007 estudió y se graduó en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena, en el Departamento de Estrategias de Medios Mixtos (Bernhard Leitner). De 2008 a 2012 estudió y se graduó en la Academia de Bellas Artes de Viena, en el Departamento de Arte y Cine (Harun Farocki). Ha hecho varias participaciones en festivales y exposiciones, y ha ganado premios y becas a nivel nacional e internacional.
¿Cómo puede el cine involucrarse y ser cómplice en crímenes contra la humanidad? De facto encuentra la respuesta a esta pregunta en una obra de dos actores, meticulosamente dirigida, con un guión cinematográfico cuidadosamente elaborado y un escenario deliberadamente reducido. Cuatro veces premiada como mejor película y dirección en distintos festivales, el dispositivo cinematográfico minimalis...