Romería
España, Alemania, 2025.
Dirección: Carla Simón.
Carla Simón (Barcelona, 1986) es una directora y guionista española. Estudió Comunicación Audiovisual en la Universitat Autònoma de Barcelona y luego en la Universidad de California, antes de formarse en la London Film School gracias a una beca de La Caixa, donde realizó varios cortometrajes. Su ópera prima, "Estiu 1993" (2017), de carácter autobiográfico, se estrenó en la Berlinale, donde ganó el premio a Mejor Ópera Prima y el Gran Premio del Jurado de Generation Kplus, además de obtener más de 30 premios, tres Goya y representar a España en los Oscar. Su segundo largometraje, "Alcarràs" (2022), ganó el Oso de Oro en la Berlinale, convirtiéndola en la primera directora española en lograrlo. En 2025 estrenó "Romería" en la competencia oficial de Cannes, cerrando su trilogía familiar centrada en la memoria personal.
Elenco: Mitch Martín, Tristán Ulloa, Llúcia Garcia.
Duración: 115 min.
Sinopsis
En Romería, Carla Simón dibuja la complejidad estructural de su obra en varios tiempos narrativos: uno es la traslación a los años en que sus padres —fallecidos en 1992, afectados por el sida— vivían sus momentos de vino y rosas. En el sur de Galicia, donde las drogas hundían con particular facilidad su daga, pertenecían a familias de clase alta, viajaban a Sudamérica, consumían y se inyectaban. Hay un segundo plano temporal de Romería: se corresponde a cuando Marina, la hija de ambos, trasunto de la propia Carla Simón, superada la adolescencia, viaja por primera vez a Vigo para conocer a su familia paterna. Esta Carla Simón ficcionada busca varias cosas: respuestas a cómo vivieron y murieron sus padres, porque le pesa el ominoso manto de silencio que sobre ellos se ha extendido. También vindicación: las razones por las cuales sus tíos y abuelos la expulsaron radicalmente del seno familiar. Y por qué la reciben ahora como si sobre ella aún recayera el estigma. Y así, su llegada se respira como la visita del rencor. En última instancia pretende, al confirmar los más sórdidos de sus temores, realizar un ajuste de cuentas. Que es el suyo y también alcanza una categoría global. Cómo las familias de clase alta —no sólo pero sobre todo estas— ocultaron a sus hijos, a los que tocó vivir los tiempos del sida, como un bochorno, una peste que debía esconderse extramundi y evitar que su situación fuera expuesta a la sociedad. Y ahí el valor político de Romería es notorio y está tratado en su justa medida.
En Romería, Carla Simón dibuja la complejidad estructural de su obra en varios tiempos narrativos: uno es la traslación a los años en que sus padres —fallecidos en 1992, afectados por el sida— vivían ...