Dolores
Brasil, 2025.
Dirección: Maria Clara Escobar, Marcelo Gomes.
Marcelo Gomes es un director de cine, guionista y artista visual nacido en Recife, Pernambuco. Es considerado uno de los cineastas más destacados de Brasil en la escena contemporánea por su estilo íntimo y exploración de contextos culturales y sociales brasileños. Debutó en largometrajes con Cinema, Aspirinas e Urubus (2005), que fue proyectado en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes y es una de sus obras más conocidas. Su iflmografia incluye entre otros títulos películas como Joaquim (2017), Paloma (2022), Retrato de un cierto Oriente (2024) y varios más. Es conocido por un cine que combina un enfoque visual fuerte con historias humanas profundas y realistas. Maria Clara Escobar es una cineasta, guionista y poeta graduada de la Escuela de Cine Darcy Ribeiro en Río de Janeiro. Es también conocida por su trabajo en cine experimental y documental, así como por su actividad literaria. Comenzó realizando cortometrajes como Domingo (2004) y Passeio de Família (2010). Su documental Os dias com ele (2013) obtuvo premios importantes en festivales como DocLisboa (Portugal), Tiradentes y Cachoeira.Doc (Brasil). Participó como guionista y asistente de dirección en proyectos como Found Memories de Julia Murat, que se estrenó en el Festival de Cine de Venecia. En 2020 realizó su primer largometraje de ficción, titulado Desterro. Tambien ha publicado poesía y ha trabajado en casting para varias producciones internacionales.
Elenco: Ariane Aparecida, Naruna Costa, Carla Ribas.
Duración: 84 min.
Sinopsis
La película sigue a tres generaciones de una misma familia: una abuela, su hija y su nieta. Tres mujeres unidas por la sangre pero atravesadas por deseos muy distintos. Dolores, de 65 años, es amable y luminosa, pero vive atrapada por una obsesión: sueña con abrir un casino donde se juegue al bingo y haya espectáculos musicales. El problema es que también es una jugadora compulsiva, seducida por el vértigo de las apuestas y las máquinas tragamonedas. Su hija Deborah, que ronda los cuarenta, mantiene con ella una relación marcada por la distancia y los reproches. Espera además la salida de prisión de su pareja, aunque el reencuentro dista de parecerse a lo que había imaginado. La tercera es Duda, la nieta de veinte años, cercana a su abuela pero con una pasión inquietante: las armas de fuego. Sueña con mudarse a Estados Unidos, donde cree que podrá acceder a ellas con mayor libertad. Las historias de estas tres mujeres se alternan para componer un retrato familiar donde lo cotidiano convive con lo extraño. La fotografía acentúa ese clima ligeramente enrarecido, en drama urbano con una tenue dimensión onírica.
La película sigue a tres generaciones de una misma familia: una abuela, su hija y su nieta. Tres mujeres unidas por la sangre pero atravesadas por deseos muy distintos. Dolores, de 65 años, es amable...