Uruguay, Argentina, 2024
Dirección: Ernesto Gillman
Documental
Duración: 70 minutos
En la chacra nacen, se reproducen y mueren, plantas y animales. Juan y Olga producen tomates, leche, morrones, queso, carne. Chacra es una película documental que retrata el trabajo transformador de estas personas en su entorno y el amor que los une. Desde la historia de amor, la película aproxima a su espectador a la unidad en el círculo de la vida que implica el sacrificio del animal o la planta como alimento, una unidad fracturada en nuestra cultura moderna, cada vez más alejada de los ritmos y procesos de la naturaleza. Chacra contempla ese ciclo con una considerable poesía visual y sonora, cuestionando el lugar que ocupamos los seres humanos en la cultura del hacer chacarero, esa que se extingue irremediablemente.
Con un ritmo contemplativo, la película invita a entrar en el tiempo del campo. El tiempo de los procesos necesarios para que la tierra produzca, pero también para las conversaciones alrededor de los trabajos, los problemas y las soluciones, para la camaradería de los hombres en torno a la producción y, por qué no, la violencia de la ley natural que lleva a matar para comer. El ciclo del nacimiento, vida y muerte se renueva, indetenible.
A medida que la vida moderna nos separa de los procesos más básicos, como el de la alimentación, adentrarnos en la vida de una chacra nos devuelve a la realidad. Un espacio que no está libre de esas mismas tensiones de la modernización, a partir de que la producción se tecnifica, pero que conserva su esencia.
El documental de Gillman nos invita a creer en la verdad del dicho “somos lo que comemos” y a abrir la puerta a lo que somos: humanos que dependemos de un ciclo que cada vez ocurre de manera más oculta a nuestros ojos.
Chacra es el primer largometraje de Ernesto Gillman, quien nació el 6 de julio de 1969, y comenzó a formarse en la Escuela de Cine para niños y adolescentes de Cinemateca a los 11 años. Fue Productor de campo en Una forma de bailar (1997), de Álvaro Buela y asistente de producción en Whisky (2004), de Rebella & Stoll. Como asistente de dirección trabajó en los cortos Nico y Parker, de Manuel Nieto y Diego Fernández, y Perro perdido, de Arauco Hernández; y en los largos La perrera (2005) de Manuel Nieto, El cuarto de Leo (2009) de Enrique Buchichio, El rincón de Darwin (2013) de Diego Fernández, El lugar del hijo (2014) de Manuel Nieto, Una noche sin luna (2014) de Germán Tejeira, Los tiburones (2018) de Lucía Garibaldi, Julio por siempre felices (2020) de Juan Manuel Solé y en muchas producciones publicitarias. . Su película Vaca obtuvo el premio a mejor cortometraje en los festivales Surdocs Chile y Atlantidoc.