Sala Cinemateca

Buscando su destino: Dennis Hopper

Ha muerto tal vez el último rebelde. O, al menos, el último representante de aquella generación de jóvenes actores que en la década del cincuenta expresaron su desencanto y su inconformismo en un Hollywood que se quería más optimista, y que tuvo en James Dean a su ejemplo más arquetípico.

Si la leyenda de Dennis Hopper, quien falleció de cáncer el mes pasado, no alcanzó acaso a la de Dean, la razón hay que buscarla en su (relativa) longevidad. Al fin y al cabo, se fue con setenta y cuatro años. Dean tenía 24 aquel malhadado 30 de setiembre en el que se encontró con su destino. Las muertes prematuras cimentan los mitos.

Y a diferencia de Dean, que solamente hizo unos pocos papeles secundarios y tres protagónicos, Hopper  (quien, incidentalmente, interpretó un papel secundario en Rebelde sin causa, la más arquetípica de las películas de Dean) se prodigó (y a veces se dilapidó) en más de doscientos títulos de televisión y cine a lo largo de medio siglo, con los previsibles altibajos que semejante carrera presupone.

Salió de la era dorada de Hollywood para entrar en una nueva época con Busco mi destino. Estuvo con James Dean, interpretó a un hijo de Elizabeth Taylor y actuó para Quentin Tarantino. Ha sido rico e infame, perdido y encontrado, fue la próxima gran cosa y también el último que resiste.

En su carrera ha habido de todo. Usó taparrabos en Tarzan and Jane Regained… Sort of, de Andy Warhol y fue el siniestro enemigo de John Wayne en Los hijos de Katie Elder y en Temple de acero.
Inspirado por Vincent Price se convirtió en coleccionista de arte: comenzó comprando un par de Warhols tempranos por setenta y cinco dólares y continuó con obras de gente como Roy Lichtenstein, Jasper Johns y Jean-Michel Basquiat. Más tarde, cuando se estrenó Busco mi destino, Warhol habló de su influencia sobre el actor de "los ojos de loco".

En el caso de Hopper, las influencias pueden ser acaso más claras de lo que pueda pensarse a primera vista, vinculando por ejemplo la bandera americana en una pintura de Johns con la que Peter Fonda utiliza como un blanco en la espalda de su chaqueta de motociclista en Busco mi destino. Hopper, que también se ha dedicado a la pintura y la fotografía en diversos momentos de su vida no tiene solamente buen ojo para comprar arte ajeno: también ha exhibido un criterio estético propio y rupturista. Entre las más sorprendentes estrategias formales de Busco mi destino figuran algunos enérgicos recursos de montaje que han sido la marca de fábrica del autor de collages y cineasta de vanguardia Bruce Conner. Busco mi destino conserva un lugar privilegiado en la historia del cine norteamericano, no tanto por sus experimentos formales como por su impacto en la industria cinematográfica. Costó cuatrocientos mil dólares y recaudó veinte millones en el momento de su estreno, probando que la contracultura podía ser un buen negocio. En el verano de 1969, el público joven pudo ver en la pantalla personajes con los que podía identificarse. La película se convirtió en el modelo de un nuevo cine norteamericano, joven y emancipado de los viejos criterios de los estudios, una declaración de independencia creativa que duró, en teoría, hasta que el gran tiburón blanco de Steven Spielberg devoró las taquillas seis años después.

Hay ciertamente claroscuros en la leyenda de Hopper. Tras Busco mi destino, el director comenzó a filmar The Last Movie, un título profético si los hubo. Financiado por Universal viajó a los Andes peruanos para hacer un film sobre un doble de acción que luego de filmar una violenta película "a la Hollywood" decide no volver. Interpretado por Hopper, el personaje se involucra con una prostituta local, coordina shows sexuales para turistas lujuriosos, habla sin parar sobre El tesoro de Sierra Madre y participa en otra filmación, planificada como una ceremonia ritual indígena. El film no hizo dinero, fue ridiculizado, y Hopper desapareció del mapa hasta que viajó a Filipinas en 1976 para comenzar a trabajar en Apocalypse Now de Coppola. Quienes aún defienden el film sostienen, sin embargo, que The Last Movie es una película bastante menos incomprensible de lo que su reputación sugiere. Hopper ha dicho que era "una historia sobre América", y ha comparado la película con "una pintura abstracta, expresionista, donde el pintor muestra las líneas del lápiz, deja algunos lienzos vacíos, muestra alguna pincelada, permite que caiga alguna gota".

En febrero pasado, el columnista de Variety y antiguo ejecutivo de los estudios Peter Bart, reflexionando sobre la carrera de Hopper, sostuvo que éste, pese a sus notables condiciones como actor, director, coleccionista de arte y fotógrafo, había hecho todo lo posible por autodestruirse en cada una de esas áreas. Bart señala que parece "imposible" que alguien pueda haber actuado en una película como Gigante de George Stevens para luego liquidar su carrera como actor, o dirigido una película seminal como Busco mi destino para después desaparecer como cineasta. Es una manera de ver las cosas, pero exhibiciones en salas de arte, retrospectivas y libros como Dennis Hopper & The New Hollywood y Dennis Hopper: Photographs 1961-1967, revelan una vida diferente, que acaso Bart probablemente no llegue a comprender de una manera cabal.

En esa vida no encajan viejas o nuevas nociones de estrellato porque Hopper planeó su propio curso desde el principio. Cuando firmó su primer contrato con Warner en 1955 el sistema de estudios estaba colapsando. Abandonó el estudio, se fue a Nueva York a estudiar con Lee Strasberg, y colaboró en un proyecto artístico con Marcel Duchamp. Fotografió a sus famosos amigos dentro y fuera del set, y también a Martin Luther King Jr. en Alabama. Ayudó a convertir a Jack Nicholson en una estrella y le dio el puntapié inicial al Nuevo Cine americano. Este ciclo es un resumen de algunos de sus mejores aportes.

Julio 15, jueves. A las 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

Rebelde sin causa ****
(Rebel Without a Cause)

Dir: Nicholas Ray
USA 1955 – 111 min. (Digital)
Con: James Dean, Sal Mineo, Natalie Wood, Dennis Hopper.

Primer encuentro cinematográico de Hopper y Dean y la película arquetípica de la rebelión (o la vulnerabilidad) juvenil de los años cincuenta. El Goon de Dennis es un papel secundario, por supuesto.

Julio 16, viernes. A las 17.15 y 20.40 hs.

Gigante ****
(Giant)

Dir: George Stevens
USA 1956 – 201 min. (Digital)
Con: Elizabeth Taylor, Rock Hudson, James Dean, Dennis Hopper .

La ambiciosa epopeya texana de Stevens, sobre la decadencia de la vieja aristocracia ganadera y el ascenso de los “nuevos ricos” del petróleo. Hopper, en otro papel secundario (interpreta a un hijo de Hudson), se cruza de nuevo con Dean.

Julio 17, sábado. A las 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Los hijos de Katie Elder ***
(The Sons of Katie Elder)

Dir: Henry Hathaway
USA 1965 – 122 min. ST. (Digital)
Con: Joahn Wayne, Dean Martin, Marth Hyer, Earl Holliman, Dennis Hopper.

Un típico vehículo para Wayne, quien junto a sus hermanos debe hacer justicia en pueblo chico dominado por un abusador. Hopper, en otro papel secundario, es apenas un blanco para la puntería del Duke.
Sólido western.

Julio 18, domingo. A las 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

Busco mi destino ****
(East Rider)

Dir: Dennis Hopper
USA 1969 – 111 min.ST (Digital)
Con: Dennis Hopper, Peter Fonda, Jack Nicholson.

Dos motociclistas, su carga de marihuana, y un desencantado recorrido por un territorio que en otra época atrajo a los pioneros. Un f ilm icónico, y la película que hizo de la contracultura un éxito comercial.

Julio 19, lunes. A las 18 y 20.30 hs.

El amigo americano ***
(Der amerikanische Freund)

Dir: Wim Wenders
Alemania/Francia 1977 – 125 min. ST. (Digital)
Con: Dennis Hopper, Bruno Ganz, Nicholas Ray, Samuel Fuller.

Hopper es aquí el sinuoso Tom Ripley de Patricia Highsmith, arquetípico antihéroe de la serie negra.
A Wenders le interesan más los alcances existenciales (veteados de absurdo) que la historia policial en sí misma.

Julio 20, martes. A las 17.20 y 20 hs.

Apocalypse Now ****
(Apocalypse Now)

Dir: Francis Ford Coppola
USA 1979 – 153 min. ST (Digital)
Con: Marlon Brando, Martin Sheen, Robert Duvall, Dennis Hopper.

El corazón de las tinieblas de Conrad en Vietnam, cortesía del guionista Milius (quien luego sostendría que “fue un magníico libreto hasta que Coppola le agregó toda esa basura liberal”). Irregular, por momentos inconvincente, a menudo potente y magnífica. Coppola quería a Hopper para un papel más importante pero lo redujo.

Julio 22, jueves. A las 17.30, 19.15 y 20.55 hs.

La ley de la calle ****
(Rumble Fish)

Dir: Francis Ford Coppola
USA 1983 – 94 min. ST. (Digital)
Con: Matt Dillon, Mickey Rourke, Diane Lane, Dennis Hopper.

La elegía por la desaparición de un universo: el de las pandillas de los años cincuenta y los motociclistas rebeldes. El personaje de Hopper podría ser James Dean o Sal Mineo treinta años después.

Julio 23, viernes. A las 17.25, 19.15 y 21.05 hs.

A dónde van los yanquis **
(The American Way)

Dir: Maurice Philips
Reino Unido/USA 1986 – 100 min. ST. (Digital)
Con: Dennis Hopper, Michael J. Pollard, Eugene Lipinski.

Desde una emisora aérea y pirata, un grupo de perturbados ex combatientes de Vietnam fastidian al planeta. La sátira es ácida pero también despareja, dando una en el clavo y otra en la herradura. Como corresponde, el personaje de Hopper está loco como una ca bra.

Julio 24, sábado. A las 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Terciopelo azul ****
(Blue Velvet)

Dir: David Lynch
USA 1986 – 120 min. ST. (Digital)
Con: Isabella Rossellini, Kyle MacLachlan, Dennis Hopper.

Policial negro, pintura de pueblo chico, pesadilla surrealista. Todo eso, y arquetípicamente “lynchiano”, morboso y sugestivo. Hopper incorpora a uno de sus más memorables villanos.

Julio 25, domingo. A las 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Escape salvaje ***
(True Romance)

Dir: Tony Scott
USA 1993 – 120 min. ST. (35 mm.)
Con: Christian Slater, Patricia Arquette, Dennis Hopper, Gary Oldman, Brad Pitt.

Una historia de “pareja malditta y perseguida”, con todos los excesos melodramáticos y cinemáticas que puede imaginar su guionista Quentin Tarantino. El director es Tony Scott (es decir, nadie), lo cual beneficia al film: Oliver Stone destruyó un tema similar de Tarantino (Asesinos por naturaleza) queriendo hacerse el listo.

Julio 26, lunes. A las 17.25, 19.15 y 21.05 hs.

Blackout **
(The Blackout)

Dir: Abel Ferrara
USA/Francia 1997 – 98 min. ST. (35 mm.)
Con: Matthew Modine, Claudia Schiffer, Béagtrice Dalle, Dennis Hopper.

Un actor en decadencia, algunas relaciones humanas disfuncionales, el desencanto y la droga. El oscuro mundo del director Ferrara, a través del cual Hopper parece circular con particular comodidad.

Julio 27, martes. A las 17.30, 19.15 y 20.55 hs.

La tierra de los muertos ***
(Land of the Dead)

Dir: George A.Romero
Canadá/Francia/USA 2005 – 93 min. ST. (Digital)
Con: Simon Baker, John Leguizamo, Dennis Hopper.

Romero vuelve a sus dos temas favoritos (zombies comedores de cerebros, y comentario social), con algún giro: ahora son los zombies quienes controlan el mundo, y los últimos humanos intentan resistir, ¿Usted pondría el destino de la humanidad en manos de Dennis Hopper?

Jim Thompson: el más oscuro de todos

El británico Michael Winterbottom en breve comenzará a filmar una de sus novelas (The Killer Inside Me), y ese fue un poco el disparador de este ciclo. James Myers Thompson fue probablemente el más oscuro de todos, el más negro de los autores norteamericanos de novela policial de serie negra. Nacido en Anadarko, Oklahoma, el 27 de setiembre de 1906; muerto en Huntington Beach, California, 7 de abril de 1977), fue hijo de un sheriff corrupto que se hizo rico con el petróleo, dilapidó su fortuna en el juego y tuvo que huir a México cuando quedaron al descubierto algunas de sus actividades delictivas. Su madre fue una maestra mestiza (con parte de sangre cherokee), y el futuro escritor fue educado por sus abuelos maternos, que le hicieron conocer a los griegos pero también a Cervantes, Swift, Marx y Freud. Tras la bancarrota de su padre, el joven Thompson comenzó a ganarse la vida como periodista y a escribir sus primeros relatos, generalmente basados en hechos reales (incidentalmente, el personaje de un policía corrupto, probable ajuste de cuentas con su padre, es el protagonista de dos de sus mejores novelas, The Killer Inside Me y 1280 almas).
Era apenas un veinteañero cuando empezó a lidiar con la tuberculosis y el alcoholismo, y a conocer los bajos fondos y los campamentos de vagabundos. Fue amigo del legendario cantante Woody Guthrie, conoció por lo menos a otro policía corrupto que también influiría en sus novelas, y tuvo problemas con la ley al dedicarse a la venta de bebidas durante los años de la Prohibición. Estudió agricultura en la Universidad de Nebraska, fue panadero, y en 1929 comenzó a publicar algunos de sus primeros relatos en el Texas Monthly. En 1936 ingresó en el Partido Comunista Norteamericano, pero no tardó en desencantarse y se borró dos años después; sin embargo, esa afiliación le crearía problemas en los tiempos del macarthysmo.
Su vida nunca fue fácil: trabajos esporádicos para mantener a su esposa y a sus hijos, el suicidio del padre en un sanatorio, períodos de desintoxicación seguidos de recaídas en el alcoholismo. A comienzos de los años cincuenta comienza a colaborar con la editorial neoyorquina de novelas de bolsillo Lion Books, y para ella escribe doce novelas en 18 meses. En 1955, un joven cineasta llamado Stanley Kubrick lo llamó para colaborar en los diálogos de su primer film importante, Casta de malditos, y la colaboración con Kubrick se extendió hasta su film siguiente, La patrulla infernal. También fue el autor de la idea original de la serie Ironside, y escribió ocasionalmente otros guiones para la televisión. Poco antes de morir en 1977 dejó a su esposa los manuscritos de sus novelas, y profetizó correctamente que sería revalorizado una década después. Hoy es un clásico, a la altura de Hammett o Cain, casi a la de Chandler.
Fue un maestro en el diseño de los personajes, especialmente los psicópatas, y en la creación de una visión sombría y cruel de la existencia humana. Su arte novelístico lo resumió en una a frase: «Hay 32 maneras de escribir una historia y yo las he usado todas, pero solo hay una trama: las cosas no son lo que parecen». La castración, los personajes retorcidos, el desdoblamiento de personalidad, suelen recorrer sus intrigas.
El presente ciclo reúne algunos de sus trabajos cinematográicos, y la adaptación de cuatro de sus novelas.

Julio 29, jueves. A las 17.40 y 20.50 hs.

Casta de malditos ****
(The Killing)

Dir: Stanley Kubrick
USA 1956 – 86 min. ST. (Digital)
Con: Sterling Hayden, Colleen Gray, Vince Edwards.

La historia de un “atraco perfecto”, según novela de Lionel White. Probablemente el primer film realmente personal de Kubrick, quien escribió la adaptación y pidió a Jim Thompson que lo ayudara en los diálogos.

Julio 29, jueves. A las 19.15 hs.

La patrulla infernal *****
(Paths of Glory)

Dir: Stanley Kubrick
USA 1957 - 87 min. ST. (Digital)
Con: Kirk Douglas, Ralph Meeker, Adolphe Menjou.

El cuestionamiento de los “castigos ejemplarizantes” en el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial tiene una real fuerza. Thompson coescribió con Calder Willingham y el propio Kubrick.

Julio 30 y 31, viernes y sábado. A las 17.10 , 19.15 y 21.20 hs.

La fuga ***
(The Getaway)

Dir: Sam Peckinpah
USA 1972 – 122 min. ST. (Digital)
Con: Steve McQueen, Ali McGraw, Ben Johnson.

Policial negro sobre pareja “maldita” a la Bonnie y Clyde, suavizado en la adaptación del libretista Walter Hill. El vigor narrativo de Peckinpah se impone, sin embargo, en varios trechos, y algo de Thompson hay allí.

Agosto 1º y 2, domingo y lunes. A las 17.15, 19.15 y 21.20 hs.

Ambiciones prohibidas ***
(The Grifters)

Dir: Stephen Frears
USA 1991 – 114 min. ST. (35 mm.)
Con: John Cusack, Annette Bening, Anjelica Huston, Pat Hingle.

Una historia de estafadores, según novela negra muy negra del especialista Thompson. La liviandad inicial deja paso a toda una veta siniestra que Frears maneja con la probable vigilancia cercana de su productor Scorsese, y música de su cómplice, el gran Elmer Bernstein.

Agosto 3, martes. A las 17.20 hs.

Serie negra ***
(Serie noire)

Dir: Alain Corneau
Francia 1979 – 111 min. ST. (35 mm.)
Con: Patrick Dewaere, Myriam Boyer, Marie Trintignant .

La arquetípica historia del pobre tipo literalmente destruído por la femme fatale de turno. La novela original de Thompson se llama A Hell of a Woman (Un inierno de mujer), lo cual parece muy adecuado.

Agosto 3, martes. A las 19.15 y 21.30 hs.

Más allá de la justicia ***
(Coup de torchon)

Dir: Bertrand Tavernier
Francia 1981 – 128 min. ST. (35 mm.)
Con: Philippe Noiret, Isabelle Huppert, Jean-Pierre Marielle.

Probablemente la segunda mejor novela de Thompson (aunque hay quienes la prefieren a The Killer Inside Me), sobre un policía corrupto en pueblo chico. Tavernier traslada la acción del Profundo Sur norteamericano al África colonial francesa, pero los datos de ambiente y comportamiento siguen funcionando.

Victorianos

Alexandrina Victoria de Hannover nació en Londres el 24 de mayo de 1819, y falleció en la isla de Wight el, 22 de enero de 1901. Su primer nombre se perdió en algún momento de su vida: los libros de historia la llaman Victoria I, reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda desde la muerte de su tío paterno, Guillermo IV, el 20 de junio de 1837, y emperatriz de la India desde el 1 de enero de 1877. Conservó ambos títu los hasta su muerte. El suyo ha sido hasta ahora el más largo reinado de la monarquía británica (64 años), y estuvo marcado por la gran expansión del imperio Británico. Cundo el nombre de una
persona aparece vinculado a algo que lo excede se entiende que su huella no ha sido menor. Imaginen cuando se trata de toda una época que se eleva al rango de Era: en este caso la Victoriana. Los datos distintivos fueron la consolidación de la revolución industrial, la transformación de Inglaterra en la primera potencia mundial, el avance en numerosas áreas sociales y culturales. Cuando Victoria ascendió al trono, Inglaterra era esencialmente agraria y rural; a su muerte, el país se encontraba altamente industrializado y estaba conectado por una red de ferrocarriles en expansión, y Londres (ese Londres de las novelas de Charles Dickens) era la capital del mundo. Teorías cientíicas como el darwinismo cuestionaron las creencias tradicionales (paradójicamente, se vivió un renacimiento del evangelismo) y comenzaron a afirmarse algunos derechos de la mujer, aunque el de sufragio llegaría más tarde. En la biblioteca del Museo Británico, un exiliado alemán pasó largas horas leyendo y tomando notas, hasta inventar una interpretación de la historia que proporcionaría algunas claves para el siglo XX. No en vano está enterrado en Londres. Se llamaba Karl Marx.
Como todas las épocas, la de la reina Victoria conoció contrastes violentos: imperialismo y consolidación de algunos derechos humanos y sociales básicos, desigualdad y luchas sociales, represión y una rica vida cultural y artística. Fueron los tiempos de políticos como Disraeli y Gladstone, de historiadores como Thomas Carlyle, de literatos como Dickens, Thackeray, las hermanas Brontë y Oscar Wilde, y también los del Hombre Elefante y Jack el Destripador.
Un poco de todo eso hay en el presente ciclo, que reúne un grupo de películas vinculadas al período o que lo retratan desde diversos ángulos, y que se realiza con la colaboración de la Facultad de Humanidades y el Instituto Cultural Anglo Uruguayo.
El presente ciclo se completa con la charla “Contexto: literatura y sociedad” a cargo de la Prof. Lindsey Cordery, Catedrática de Literatura Inglesa de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Será el miércoles 11 de agosto a las 19 hs.

Agosto 5, jueves. A las 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Grandes esperanzas ****
(Great Expectations)

Dir: David Lean
Reino Unido 1946 – 118 min. ST. (Digital)
Con: John Mills, Valerie Hobson, Jean Simmons, Alec Guinness .

Elegante, pulcra, un poco académica adaptación de la clásica novela de Dickens sobre un joven que hace carrera con la ayuda de un misterioso protector. Son típicas de Lean la brillante artesanía y la capacidad para hacer rendir a un elenco superior.

Agosto 6, viernes. A las 17.35, 19.15 y 20.50 hs.

Luz de gas ****
(Gaslight)

Dir: Thorold Dickinson
Reino Unido 1940 – 84 min. ST. (Digital)
Con: Anton Walbrook, Dyana Wynyard, Frank Pettingell.

La clásica pieza de suspenso de Patrick Hamilton sobre marido que tiene siniestros planes acerca de su esposa, luego rehecha en Hollywood por George Cukor, con Charles Boyer e Ingrid Bergman. Este antecedente es superior, con un clima opresivo que realmente funciona.

Agosto 7, sábado. 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Oliver Twist ****
(Oliver Twist)

Dir: David Lean. Reino Unido 1948 – 116 min. ST. (Digital).
Con: Robert Newton, Alec Guinness, Kay Walsh, John Howard Davis.

Más melodramática que Grandes esperanzas, acaso literariamente inferior, la novela de Dickens es mejor material cinematográfico que ese antecedente. Se destacan la pintura de los barrios bajos londinenses y el
estupendo Fagin de Guinness, que le valió al film una acusación de antisemitismo.

Agosto 8, domingo. 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Wilde ***
(Wilde)

Dir: Brian Gilbert.
Reino Unido 1997 – 118 min. ST (Digital).
Con: Stephen Fry, Jude Law, Vanessa Redgrave, Tom Wilkinson.

Auge y caída de Oscar Wilde, y el inevitable curso de colisión entre su homosexualismo y los valores victorianos que lo condujo a la cárcel de Reading. La crónica es sólida y está muy bien actuada. Todo muy británico, claro.

Agosto 9, lunes. A las 17.30 y 20 hs.

Zulu ***
(Zulu)

Dir: Cy Endield.
Reino Unido 1964 – 138 min. ST. (Digital).
Con: Stanley Baker, Jack Hawkins, Ulla Jacobsson, Michael Caine.

La batalla de Rorke’s Drift, Sudáfrica (un puñado de británicos contra miles de zulúes), contemplada como una lucha épica entre enemigos caballerosos. La entrelínea colonialista es indisimulable, pero también lo es el poderío narrativo.

Agosto 10, martes. 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

Ángeles e insectos ***
(Angels and Insects)

Dir: Philip Haas
USA/Reino Unido 1995 – 116 min. ST. (35 mm.)
Con: Mark Rylance, Kristin Scott Thomas, Patsy Kensit.

Una aristocrática familia británica hacia 1880, regida por una matriarca a la que se metaforiza, explícitamente, como una abeja reina. En la colmena hay amoríos, pecados secretos, intentos de liberarse de un clima de represión.

Agosto 12, jueves. 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

Desde el infierno ***
(From Hell)

Dir: Albert y Allen Hughes.
USA 2001 -122 min. ST. (Digital).
Con: Johnny Depp, Heather Graham, Ian Holm.

¿Un producto característico de la era victoriana? Se ha especulado tanto sobre la figura de Jack el Destripador (conspiraciones políticas y masónicas incluídas) que ya es casi imposible averiguar la verdad. Esta variante, tan fantasiosa como otras, proviene de una novela gráfica de Alan Moore.

Agosto 13, viernes. A las 17.30 y 20.15 hs.

Topsy Turvy ***
(Topsy-Turvy)

Dir: Mike Leigh.
Reino Unido 1999 – 160 min. ST. (35 mm.)
Con: Allan Corduner, Jim Broadbent, Timothy Spall.

La era victoriana contemplada desde las bambalinas del teatro: los complicados ensayos de la pieza El mikado, la obra maestra de Gilbert y Sullivan. Una suerte de “antimusical” que contrasta los esplendores del escenario con realidades menos gratas.

Agosto 14, sábado. A las 17.30 y 20 hs.

Retrato de una dama ***
(The Portrait of a Lady)

Dir: Jane Campion.
Reino Unido/USA 1996 – 144 min. ST. (Digital).
Con: Nicole Kidman, John Malkovich, Barbara Hershey.

Una heredera americana en Europa, intentos de seducción y arribismo, y la visión de la vieja aristocracia a través de la mirada de Henry James, ese norteamericano tan europeo. La acción se desliza por varias locaciones, pero una de ellas es el Londres victoriano.